El Presidente del Partido Radical Carlos Maldonado analizó el último año de gestión del Gobierno, en las horas previas a una nueva Cuenta Pública del Presidente Sebastián Piñera.
El timonel afirmó que este ha sido un “gobierno impotente”. A su juicio el Ejecutivo “se ve inmovilizado, no logra avances sustantivos en su agenda político legislativa y -además- ha incumplido su principal promesa de campaña, los tiempos mejores no han llegado, su promesa de una economía pujante, de creación de muchos y buenos empleos ha estado muy lejos de ocurrir. La gente se da cuenta que, lamentablemente, esa promesa es una promesa frustrada”.
“El Presidente se extralimitó en sus promesas de campaña para poder ganar la elección, pero en la realidad eso ha estado muy lejos de ocurrir. Generó expectativas sobredimensionadas y hoy la realidad, lamentablemente, es muy lejana a lo que fueron sus promesas”, afirmó.
Maldonado aseguró que el Gobierno necesita entender que se requiere una nueva forma de relacionarse con la oposición, si desea realmente sacar adelante proyectos que puedan ser importantes para Chile. “El Presidente tiene que asumir que si bien la ciudadanía lo puso en La Moneda, esa misma ciudadanía le dió mayoría a la oposición en la Cámara y el Senado. Por ello, si el Gobierno quiere realmente avanzar en materias legislativas tiene que buscar acuerdos y eso significa comprender, respetar y conjugar adecuadamente las visiones de ambas partes”.
Finalmente el líder radical se refirió a la adelantada carrera presidencial impulsada por personeros del oficialismo, a menos de un año y medio de iniciada la actual administración, calificándolo como “una mala señal para el Gobierno».
“Muestra que hay impaciencia y una cierta frustración en las filas del oficialismo, una apreciación crítica de lo que está siendo la gestión gubernamental. Hay preocupación en el oficialismo de que se repita la historia del primer gobierno de Piñera, donde la adhesión ciudadana fue bajando sostenidamente y terminaron con una fuerte derrota, en la presidencial y parlamentaria, al final de su primer mandato. La realidad es que el Gobierno no logra avanzar, la economía no repunta como se prometió, y baja constantemente en adhesión ciudadana. Las autoproclamaciones, el adelantamiento de la carrera presidencial en el oficialismo, son un síntoma de aquello”, precisó.
En esa línea deslizó los principales desafíos de la oposición para el ciclo político que empieza tras la Cuenta Pública: “nuestro primer deber es rearticularnos, generar un sólido proyecto país que se haga cargo de los desafíos del siglo 21, y hablarle a la ciudadanía desde una nueva coalición.
Las y los chilenos verán en este período una nueva coalición que nacerá desde la oposición y que buscará recuperar la confianza ciudadana, para impulsar un nuevo ciclo de desarrollo integral, en lo político, social y económico, a contar del 2021″.
